Claroline en lenguas nativas
Según los principios del manifiesto Ubuntu: todo el mundo ha de poder disponer de las herramientas tecnológicas necesarias para su desarrollo gratis, libres y en su lengua materna.
Por eso queremos traducir al quechua, el aymara y el guaraní Claroline, la plataforma libre de teleformación y educación a distancia más extendida de Latinoamérica.
Desde la Biblioteca de las Indias Electrónicas, hacemos un llamamiento: buscamos voluntarios por cada idioma que hablen y escriban correctamente estas tres lenguas para traducir el fichero de localización de la plataforma.
Para incentivar la participación y el esfuerzo, junto con nuestros amigos de Sin Género de Dudas hemos abierto un fondo que parte con 900 euros, asegurando que cada traductor recibe un mínimo de 100 euros por su trabajo. Por supuesto nos gustaría que fuera más, por eso estáis invitados a hacer vuestras donaciones mediante Paypal desde la página de la campaña.
Ni que decir tiene que la iniciativa es modesta: traducir el software y dejar esa traducción al dominio público para que cualquiera pueda usarlo y se integre a la distribución oficial y libre de Claroline. Pero creemos también que puede ser la semilla de muchas más cosas. Es cuando menos un ejemplo de colaboración entre defensores del software libre de un lado y otro del Atlántico que parte del reconocimiento de la diferencia y la diversidad lingüística de América.
A esa mirada y a esa ética es a la que queremos dar luz con esta campaña y la que os invitamos a difundir desde vuestros blogs.